VIVIENDA

ENFRENTEMOS NUESTRA CRISIS DE VIVIENDA.

RECONSTRUYAMOS PARA TODOS LA ESCALA DE OPORTUNIDADES DE ACCESO A LA VIVIENDA.

Yo soy inquilino, y entiendo lo difícil que es ajustarse a las rentas que siguen subiendo y subiendo. ¡Ni hablar de comprar tu propia casa en San Diego! Esta es una realidad para muchos que trabajan duro y de todos modos no les alcanza, y, además, no califican para la asistencia del gobierno.

Con el fin de asegurar una economía diversa y próspera, y para ofrecer oportunidades a nuestros hijos y nietos, es necesario incrementar la oferta de vivienda. San Diego no será una ciudad funcional si solo los ricos pueden vivir aquí.

Para que la clase media y trabajadora sientan que tienen un futuro aquí, deben crearse las condiciones para que escalen en las oportunidades de cada vez mejores viviendas.

Desarrollemos vivienda cerca del transporte público y lugares de trabajo sin afectar nuestra identidad urbana.

Aprecio nuestros vecindarios y comunidades, y voy a proteger su identidad y características mientras hacemos crecer la oferta de viviendas con acceso al transporte público y los lugares de trabajo. Rechazo la idea de crecer hacia donde sea, eso no sería un crecimiento inteligente. Como Alcalde, me propondré un objetivo firme que priorice la construcción de nueva vivienda en mejores ubicaciones.

Cuando combinemos una fuerte inversión en tránsito e infraestructura multimodal con el desarrollo apropiado de vivienda, no solo se reducirán los aplastantes costos que no dejan de subir, sino que mejorarán nuestros vecindarios, facilitando opciones de tránsito que ayudarán a lograr nuestras metas contra cambio climático.

Continuaremos actualizando los planes comunitarios para que el desarrollo de vivienda cuente con la participación de quienes viven en ellas.

Trabajaré para cortar con la burocracia sin sacrificar la protección del medio ambiente, utilizando de manera adecuada los recursos locales y los incentivos federales para el desarrollo de vivienda. De la misma manera, para alentar la construcción de

unidades de vivienda accesorias (ADUs Accessory Dwelling Units), mi administración cederá los costos y aprobará por anticipado los planes de construcción de ADUs que se adapten fácilmente a lotes convencionales.

Mi visión de ciudad no es la de una colección de altos edificios en el medio de vecindades unifamiliares. Considero que cada comunidad debe ser parte de la solución ante la escasez de vivienda.

Desarrollar vivienda accesible para la clase media y trabajadora.

El 50% de los sandieguinos no consiguen rentas accesibles en el mercado de vivienda. Entonces, ¿cómo puede ser San Diego una gran ciudad si nuestros maestros, enfermeras, oficiales de policía, trabajadores de supermercados y funcionarios no pueden permitirse pagar el costo de una renta o la compra de una casa?

Como miembro del Congreso del Estado, me enfoqué en desarrollar políticas que alienten la creación de viviendas a un costo accesible. Como Alcalde implementaré políticas autorizadas por la legislación AB 2372, que permite la construcción de unidades más pequeñas para maximizar la utilización del espacio en lugar de construir altos edificios.

Crearé incentivos de programas de construcción de viviendas que se vendan a precios asequibles para aquellas familias que ganan entre 80% y 120% de la media. Mi administración establecerá un fondo de vivienda de ingreso medio, financiado por instituciones locales para construir las unidades necesarias. Esto creará puestos de trabajo y permitirá a los empleadores locales atraer y mantener más trabajadores.

Estableceré un fondo cívico para mantener la tierra a perpetuidad y proveeré arrendamientos por debajo de los costos de mercado, a largo plazo para el desarrollo y renta de vivienda. Esta estrategia reducirá los costos y creará proyectos más deseables, nivelando la oferta de vivienda e infraestructura pública en desuso para el desarrollo habitacional de ingreso medio.

Reducir las rentas vacacionales a corto plazo para proteger el inventario de vivienda disponible.

Las rentas vacacionales de corto plazo han herido el mercado de viviendas debido a su mala utilización. El Ayuntamiento no ha logrado crear soluciones viables, y ha perdido el tiempo en propuestas fallidas.

Creo que podemos llegar a una solución que regule las rentas de corto plazo y detengan la especulación corporativa que acapara el inventario de viviendas disponibles.

La procuradora de la ciudad ha determinado que, según el Código Municipal, las rentas de corto plazo no son permisibles. Mientras tanto, el Alcalde y el Ayuntamiento que podrían decidirse a cumplir con la ley, han preferido ignorarla. Por lo mismo, como Alcalde, cumpliré con la ley tal como está dictada. Si la preferimos de otra manera, la cambiaría, en lugar de ignorarla como lo hacen nuestros líderes actuales.

Protección para inquilinos.

Ya son demasiadas las familias camino a la pobreza, expulsadas de sus vecindarios y puestas en la calle debido a los excesivos costos de las rentas. Apoyo las restricciones para proteger al 46% de los sandieguinos que rentan.

La estabilización de las rentas mantendrá bajo control los costos del mercado de vivienda. Apoyo la definición de un tope al incremento anual que limite los picos de precio a un 5% más el aumento anual del 10% o del índice de precios al consumidor —el que resulte menor—. Esto impediría situaciones como las que se han visto, donde los propietarios subieron las rentas hasta en un 75% de una vez. El tope propuesto creará mayor certidumbre y confianza en el mercado, a la vez que los propietarios podrán obtener un retorno razonable de su inversión.

Como Alcalde, mi objetivo será darle a cada sandieguino un techo que pueda pagar. Creando viviendas apropiadas en las ubicaciones correctas, nuestra economía prosperará, al igual que nuestra sociedad y nuestro entorno para las generaciones futuras.

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DISEÑO: FREANER